Jóvenes Hoy

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¿Ver pornografía puede hacerme daño?

En la actualidad hay un importante consumo de pornografía por parte de jóvenes y adultos, facilitado por su fácil acceso a través de Internet y materiales multimedia.

Algunos ven pornografía pensando que pueden aprender más sobre la sexualidad, otros como una actividad de entretenimiento y otros simplemente por curiosidad. Todos piensan que, en cualquier caso, no hacen daño a nadie. Sin embargo, la pornografía puede tener consecuencias negativas para quien la consume y para las personas de su entorno.

-En primer lugar, la pornografía puede provocarte una adicción y orientarte hacia la búsqueda de contenidos sexuales con mayor frecuencia, cada vez más fuertes, y con un mayor grado de violencia y abusos. Esta dependencia puede aparecer incluso aunque la primera vez se acceda a la pornografía por casualidad o por curiosidad. (véase pregunta ¿Podría quedarme “enganchado/a” a la pornografía?).

-Ver pornografía puede provocar que tengas mayores dificultades para gestionar tus impulsos y conducirte a situaciones en las que pierdas fácilmente el control de tus actos (por ejemplo, teniendo una relación sexual que inicialmente no habías previsto y realmente no quieras).

-La pornografía te ofrece una imagen distorsionada de la sexualidad. Esto puede generar en ti expectativas irreales frente a la relación sexual y provocar sentimientos de frustración e insatisfacción.

-Ver pornografía también te insensibiliza ante el atractivo natural de la belleza femenina o masculina y ante los estímulos sexuales. Quien se acostumbra a ver imágenes sexuales artificiales puede perder su capacidad para responder adecuadamente ante estímulos de la vida real.

-En esta línea, también puede disminuir tu capacidad de disfrutar plenamente de una relación sexual futura. Tenderás a tratar de imitar aquello que viste (las imágenes que se ven pueden resultar difíciles de “olvidar”), y perderás, en tus relaciones, la espontaneidad, la capacidad de sensibilizarte, emocionarte y de aprender junto con la persona que amas.

-La pornografía, además, puede provocar las actitudes sexistas, favoreciendo que veas al hombre o a la mujer como meros objetos sexuales e incluso de violencia y dominio.

-Por último, es un hecho que el negocio de la pornografía es un estímulo a veces directo, y en cualquier caso indirecto, de diferentes formas de abuso y desprecio de personas (adultos y menores), causando así mucho sufrimiento en mucha gente. Con el consumo de la pornografía podrías estar colaborando indirectamente con este sufrimiento.

-Por tanto, cuando sientas el deseo de ver pornografía, piensa en las consecuencias negativas que esta conlleva y pregúntate: ¿La necesito? ¿Qué me lleva a buscarla? ¿Me ayuda a amar mejor? (ver la pregunta ¿Se aprende sobre la sexualidad con la pornografía?).

Si quieres aprender más sobre la sexualidad acude a fuentes de información fiables o personas en las que confías.

Puedes aprender más sobre la pornografía en las siguientes webs:

https://www.daleunavuelta.org/

https://fightthenewdrug.org/

 

 

Referencias

 

Doidge, N. “The brain that changes itself: Stories of personal triumph from the frontiers of brain science”. 2007. Penguin Books.

 

Brosius, H.B., Weaver, J.B. y Staab, J.F. “Exploring the Social and Sexual ‘reality’ of contemporany pornography”. (1993). Journal of Sex Research, 30 (2).pp. 161-170.

 

Zillman, D. “Influence of unrestrained access to erotica on adolescents and young adults dispositions toward sexuality”. (2000) .Journal of Adolescent Health, 27.

 

Malamuth, N. & Donnerstein, E. (eds.). “Pornography and Sexual Aggression”. 1984. Academic Press, Inc. 

 

 

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